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domingo, 17 de septiembre de 2017

El pintor burro



Que me perdonen los críticos de arte, cine, literatura… pero su papel siempre me ha parecido un poco cruel, enjuician y valoran el trabajo de otros pudiendo hundirte en la miseria. Siempre me he preguntado que si tanto saben y entienden por qué no lo hacen ellos y nos “deleitan” con sus “obras de arte”.

En 1910, con motivo de la exposición Le Salon des Indépendants (El Salón de los Independientes) y organizada anualmente en París por Société des artistes indépendants (Sociedad de los Artistas Independientes), hubo una obra que llamó la atención de los críticos y que todos elogiaron. Esta obra era “Coucher de soleil sur l’Adriatique” (Puesta de sol en el Adriático) de un pintor genovés, completamente desconocido, llamado Joachim-Raphaël Boronali.

Un buen día se presentó el escritor Roland Dorgelés en la sede del periódico Le Matin para desvelar la identidad de Boronali. El tal Boronali era… un burro llamado Lolo.

Dorgelés y unos amigos llevaron al burro a una casa abandonada donde le ataban pinceles a la su cola y lo estimulaban, para mover la cola a más o menos ritmo, con zanahorias.

La obra se llegó a vender por 400 francos que fueron donados a un orfanato. Muchos críticos estuvieron callados durante una temporada.

martes, 12 de septiembre de 2017

La liberación de los presos de la Bastilla



Si algo saben hacer en Francia son símbolos: la torre Eiffel, la baguette... Entre ellos está la toma de la Bastilla.

En 1789, el pueblo francés estaba harto de su rey. La Bastilla se había convertido en el símbolo de sus desmanes después de estar allí detenidos personajes como Voltaire o, en ese momento, el Marqués de Sade, partidario de la revolución. Para atizar más leña al fuego, el prisionero aseguró que iban a matar a los encarcelados gritando desde la ventana de su celda. El 14 de julio, los revolucionarios decidieron tomar la prisión de julio, que guardaban más de un centenar de soldados. La sorpresa vino cuando, tras la toma, descubrieron que solo había siete prisioneros y que el Marqués de Sade había sido transferido a un manicomio unos días antes.